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b'HARRY G. FRANKFURT'
b'NECESIDAD, VOLICION Y AMOR'
b''
b'KATZ'
Páginas: 278
Altura: 23.0 cm.
Ancho: 14.0 cm.
Lomo: 1.5 cm.
Peso: 0.564 kgs.
ISBN: b'8496859126'
b'Prefacio\nEl eje espec\xedfico de mis iniciativas filos\xf3ficas se modific\xf3 durante el per\xedodo en que los art\xedculos aqu\xed reunidos fueron escritos. A lo largo de unos cuantos a\xf1os, mi trabajo se gui\xf3 por un sostenido inter\xe9s en ciertos problemas metaf\xedsicos y epistemol\xf3gicos de la filosof\xeda de Descartes. Lo sigui\xf3 m\xe1s adelante una preocupaci\xf3n igualmente concentrada por varios t\xf3picos interrelacionados de la filosof\xeda moral por lo que a mi juicio puede conceptualizarse de manera plausible como antropolog\xeda filos\xf3fica. Descartes tiene algo que decir sobre esos t\xf3picos, pero no fue eso lo que me condujo a ellos; en rigor, nunca me interes\xe9 demasiado en esos aspectos de su pensamiento. Mi atenci\xf3n se modific\xf3 en forma accidental debido a factores no relacionados con la trayectoria de mis estudios cartesianos.\nSi no recuerdo mal, lo que me llev\xf3 ante todo al estudio del pensamiento de Descartes fue una curiosidad esperanzada acerca del verdadero valor de su dedicaci\xf3n ostensiblemente inexorable al escepticismo metodol\xf3gico. En las primeras p\xe1ginas del \'Discurso del m\xe9todo\', Descartes afirma: "Yo sent\xeda siempre un vivo deseo de aprender a distinguir lo verdadero de lo falso, para ver claro en mis acciones y caminar con seguridad en esta vida". \xc9se fue tambi\xe9n mi m\xe1s vivo deseo. Por otra parte, mi propia naturaleza me inclinaba al mismo tipo de duda sobre el mundo y sobre s\xed que Descartes se propon\xeda utilizar de manera constructiva contra ellas mismas. Su reputaci\xf3n como "racionalista", su l\xfacido estilo y el hecho de que sus libros fueran breves lo hac\xedan aun m\xe1s atractivo. Mis esfuerzos sostenidos por recuperar la vitalidad de su pensamiento y rastrear los entresijos y profundidades de \xe9ste me ense\xf1aron m\xe1s filosof\xeda de la que he podido aprender por cualquier otra v\xeda.\nPese a toda su insistencia en la primac\xeda de la \'raz\xf3n\', Descartes -al menos tal como yo lo entiendo- presenta el \xe9xito de una indagaci\xf3n como el resultado de tropezar con irresistibles restricciones a la \'voluntad\'. En definitiva, los rasgos inherentes de las verdades racionalmente respaldadas no satisfacen las exigencias de la raz\xf3n ni proponen una reivindicaci\xf3n decisiva de sus pretensiones. La identificaci\xf3n de esos rasgos s\xf3lo puede resolver nuestros interrogantes en virtud de un hecho atinente a nosotros mismos. El origen y la justificaci\xf3n indispensables de nuestra confianza en la raz\xf3n y en las verdades contingentes y eternas que ella nos permite establecer se encuentran en la circunstancia de que somos -cuando nuestra atenci\xf3n est\xe1 disciplinada como corresponde- literalmente incapaces de negar asentimiento a lo que nos parece carecer de una alternativa coherente desde un punto de vista l\xf3gico. La teor\xeda del conocimiento de Descartes se funda en su reconocimiento de que sencillamente no podemos evitar creer lo que percibimos de manera clara y distinta. Para \xe9l, el modo de necesidad m\xe1s fundamental para la empresa de la raz\xf3n no es l\xf3gico sino volitivo: una obligaci\xf3n de la voluntad.\nLa significaci\xf3n de la necesidad volitiva en nuestra vida no se limita en modo alguno, desde luego, a su papel en la cognici\xf3n. Tambi\xe9n tiene una notoria pertinencia en nuestras actitudes, decisiones y acciones. En lo que ata\xf1e a \xe9stas, mucha gente ha cre\xeddo que la restricci\xf3n de la voluntad del agente menoscaba su libertad y en \xfaltima instancia puede ser completamente incompatible con ella. En mi opini\xf3n, las cosas distan de ser as\xed. El imperio de la necesidad volitiva puede representar, en determinados asuntos, una condici\xf3n esencial de la libertad; a decir verdad, puede ser en realidad liberador en s\xed mismo. Varios de mis art\xedculos se consagran a examinar el modo como las necesidades volitivas de uno u otro tipo facilitan o son esenciales para una autonom\xeda que, podr\xeda suponerse, es disminuida o impedida por ellas.\nEn a\xf1os recientes he llegado a sentirme insatisfecho con lo que me parece un enfoque excesivamente panmoralista, adoptado por muchos fil\xf3sofos para tratar problemas vinculados con la normatividad pr\xe1ctica. Para la mayor\xeda de la gente, la relevancia de sus obligaciones morales como restricciones leg\xedtimamente vinculantes o determinantes convenientes de la decisi\xf3n y la conducta es bastante limitada. La opini\xf3n de la moral en lo concerniente a c\xf3mo vivir y qu\xe9 hacer es importante, pero su importancia suele exagerarse; y en todo caso hay que decir otras cosas tambi\xe9n importantes. Creo que los fil\xf3sofos deben prestar mayor atenci\xf3n a los problemas correspondientes a un \xe1mbito ocupado en parte por ciertos tipos de pensamiento religioso: problemas que tienen que ver con aquello por lo que la gente debe preocuparse, con su compromiso con los ideales y con el papel proteico de los distintos modos de amor en nuestra vida. Estas cuestiones personales -a las cuales se dedican algunos de los \xfaltimos art\xedculos de este volumen- tienen en general mayor pertinencia para nuestras perplejidades normativas m\xe1s urgentes; me parece, adem\xe1s, que requieren un esclarecimiento conceptual considerablemente mayor que los problemas referidos a la obligaci\xf3n y la virtud, que constituyen gran parte del repertorio convencional de la filosof\xeda moral contempor\xe1nea.\nEn casi toda mi obra procur\xe9 mantenerme en estrecho contacto con los problemas y las l\xedneas de pensamiento que puedo reconocer y apreciar no s\xf3lo como fil\xf3sofo profesional sino tambi\xe9n -y sobre todo- como un ser humano que trata de hacer frente de una manera modestamente sistem\xe1tica a las dificultades corrientes de una vida meditada. En ocasiones se afirma que la filosof\xeda anal\xedtica en la que me eduqu\xe9, y a cuyo \'ethos\' y c\xe1nones de vida intelectual a\xfan me afano en mayor o menor medida por adherir, es poseedora de ciertas nuevas herramientas y t\xe9cnicas especialmente eficaces, que al parecer le permiten alcanzar una penetraci\xf3n y un rigor invalorables, pero que tambi\xe9n la distancian de manera ineluctable de los no iniciados. No tengo idea de cu\xe1les deben ser esas notables herramientas y t\xe9cnicas, y estoy bastante seguro de que no las cuento en mi arsenal.\nEs cierto que un trabajo serio sobre los problemas de la vida y el pensamiento humanos, aunque parta del sentido com\xfan, debe por fuerza consagrarse a hacer investigaciones laboriosamente detalladas de una diversidad de enigmas y complejidades poco familiares. Los resultados de esas investigaciones podr\xedan no ser f\xe1ciles de entender, a menos que fueran superficiales; \xbfc\xf3mo habr\xedan de ser entonces dignos de m\xe9rito? Por otra parte, no hace falta que sean arcanos; y me cuesta imaginar qu\xe9 herramientas y t\xe9cnicas especiales podr\xeda suponerse que requieren. Con seguridad, no es necesario haberse formado en ninguna tradici\xf3n o aptitud filos\xf3fica muy distintiva para ser capaz de pensar con claridad, razonar con cuidado y mantener los ojos bien fijos en la pelota.\n\n'
